Descuidos
7 Comentarios Publicado por Kurakensama's External Plugin :: martes, marzo 06, 2007 :: 6:01 p.m..
Hoy fue encontrado el cuerpo sin vida del desaparecido astrónomo Cristián Aruta, quien, en medio de una depresión por la prolongada cesantía que lo aquejaba, al parecer se quitó la vida camino a Farellones. Este hecho, personalmente, me causa una indignación mayúscula. No es lo importante si yo conocí o no al mentado astrónomo (no, no lo conocía), sino que llama a mi memoria los encendidos debates que he protagonizado a lo largo de mi estadía universitaria en contra, más que de las universidades privadas, de la oferta irresponsable de carreras sin el más mínimo sentido de país.Por favor, no se tome esto como insulto gratuito; es cierto que se necesita profesionales, digamos, de segunda línea y técnicos (necesitamos muchos, muchos más técnicos de los que tenemos actualmente); el problema radica cuando se ofrece capacitación en puestos en los que el país no tiene ni la intención ni la voluntad de contratarte luego. La carrera de astronomía debiese estar prohibida, si en los observatorios se contrata luego sólo a extranjeros o apitutados. ¿Filosofía? Debiese desaparecer. Y para qué hablar de la licenciatura en Historia o Teatro. Eliminemos todas esas carreras inútiles.
Espero que se entienda la ironía (bueno, si no la entendió, no se la voy a explicar). El problema NO ES la gente que estudia astronomía, historia o arte, sino que el problema es que no hay interés oficial por aprovechar la buena gente que tenemos ni por limitar la oferta de vacantes a estos puestos a quieres realmente se lo merezcan. ¿Sabe usted cuántas becas de doctorado se entregaron este año? 350. Yo mismo conozco a más de una persona que, con magíster y publicaciones importantes a cuestas, no recibió este año el indispensable apoyo para poder hacer un doctorado. Y por otra parte, tenemos un sistema perverso que hace que por cada puesto de trabajo disponible exista una sobreoferta de trabajadores capacitados, tanto de universidades tradicionales como privadas, con evidente perjuicio económico sobre todo para estos últimos. Este problema, nacido tras el boom de las universidades privadas del 80 y poco y el vergonzoso desmembramiento de la U de Chile, ha creado no sólo generaciones tras generaciones de cesantes ilustrados, tal como el desafortunado amigo Aruta, sino que egresa año a año profesionales de nivel muy bajo. ¿Le gustaría a usted que lo operara un neurocirujano que no sacó 500 puntos en la PSU?.
Me pregunto, ¿cuál es el interés del estado en gastar dinero educando un astrónomo si después no lo va a contratar? No lo sé. Yo estoy a favor de limitar las carreras universitarias a aquellas personas capaces de efectuar el trabajo solicitado. No queremos ingenieros civiles que no sean capaces de calcular bien un puente. No sé dónde estudió el amigo Aruta, pero tanto si fue en la PUC o en la de las Américas su muerte es culpa del estado, tanto por desperdiciar su potencial en un caso como por permitirle a un incapaz ser astrónomo en el otro. Por supuesto, siempre hay gente de valor en las privadas. Según mi experiencia, es gente que aprendió todo lo que sabe fuera de la U.
No me refiero con esto a que debemos eliminar a los humanistas y artistas, sino que debemos generar condiciones para que nuestros científicos y artistas no mueran de hambre. Debemos ampliar los horizontes laborales según los profesionales que tenemos. Pero con sentido de país. Siempre.
Etiquetas: Aruta, carreras universitarias, Chile


